Embajador de Chile en México niega verdad histórica sobre la Esmeralda
por Germán F. Westphal (EE.UU.)
FUENTE: PiensaChile.com
FECHA 13 de Abril del 2004
El Embajador de Chile en México, el demócrata cristiano Fernando
Molina Vallejo, quien formuló
declaraciones contrarias al Informe de la Comisión Nacional sobre Verdad y
Reconciliación en
Acapulco (Abril, 2004)
Según una nota periodística publicada por Uno Más Uno con fecha 12 de abril en
México, "El embajador de Chile en México, Fernando Molina Vallejo, negó hoy que
en el buque escuela Esmeralda se haya practicado la tortura durante el régimen
de Augusto Pinochet, como lo señalan los reportes de Amnistía Internacional." De
acuerdo a la misma fuente, "el embajador indicó que nunca han probada nada sobre
las supuestas actividades de tortura en el Esmeralda."
Nuevamente, al igual que José Tomás Letelier, el ex Embajador de Chile en Canadá
el año 2000, el demócrata cristiano Fernando Molina Vallejo, niega la verdad
histórica del Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliacion,
también conocido como el Informe Rettig.
Aunque las afirmaciones que el ex Embajador José Tomás Letelier hizo el año 2000
en Canadá se pueden entender en la medida de que como funcionario de la
dictadura estuvo a cargo nada menos que de la Secretaría de DD.HH. del
Ministerio de RR.EE. durante los años 1977 y 1978, en plena implementación del
terrorismo de Estado de la época, las declaraciones del Embajador Fernando
Molina Vallejo, no tienen absolutamente ninguna justificación posible en cuanto
no son solamente falsas sino que además contradicen lo que el mismo Presidente
de la República ha afirmado públicamente.
En efecto, según el periódico argentino Página/12 de fecha 31 de agosto del año
2003, el periodista Martín Granovsky entrevistó al Presidente Ricardo Lagos
diciéndole "En Chile, presidente, también parece haber un destape. El almirante
retirado Jorge Arancibia acaba de admitir que en el buque "Esmeralda" la marina
torturaba." La respuesta del Presidente fue escueta: "Arancibia no hizo otra
cosa que reconocer algo que ya estaba en el informe de la Comisión Rettig."
En concreto, el siguiente párrafo del Informe Rettig, que abunda en detalles
sobre los crímenes cometidos a bordo de la Esmeralda, sintetiza la verdad
histórica en los siguientes términos: "En el caso del Buque Escuela 'Esmeralda',
las investigaciones practicadas por esta Comisión permitieron comprobar que una
unidad especializada de la Armada se instaló en su interior con el objeto de
interrogar a los detenidos que se encontraban en la misma nave y a los que eran
traídos desde otros recintos de reclusión de la Armada. Esos interrogatorios,
por regla general, incluían torturas y malos tratos."
Sin embargo, el Embajador Fernando Molina Vallejo, representante directo del
Presidente Ricardo Lagos en México, miente de manera absolutamente descarada o
está completamente desinformado sobre un tema que, por su rango y función,
debería conocer a fondo, especialmente dado que sus declaraciones a Uno Más Uno
las formuló a propósito del recibimiento oficial del buque, en medio de la
controversia que siempre suscita.
Así, respecto a la denuncia de torturas, el Embajador afirmó lo siguiente a Uno
Más Uno: "Esto tienen que probarlo, una persona no puede lanzar un rumor al
mundo sin probarlo, porque sería injuria, si tienen un cargo que hacer que lo
hagan, para eso existen tribunales de justicia en Chile".
En otros términos, por implicación lógica, el Embajador está diciendo que las
acusaciones basadas en el Informe Rettig, son sólo un rumor de carácter
injurioso...
Pero no satisfecho con esto, el Embajador agregó lo siguiente, usando un
lenguaje que es reminiscente del utilizado por la dictadura: "Si hay un cargo
que lo presenten, pero venir a hacerlo acá en la prensa, para producir un
escándalo, me parece antipatriótico..."
Es decir, aquí tenemos a un representante oficial del Gobierno de Chile que no
solamente niega o -en el mejor de los casos- desconoce la verdad histórica
establecida por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, sino que además
ofende acusando de "antipatriotas" a quienes legítimamente reclaman verdad y
justicia, sin informarse debidamente o mintiendo en directa contradicción al
mencionado Informe.
Por último, el Embajador le enfatizó a Uno Más Uno que en Chile no ha habido
ninguna denuncia judicial respecto a las acusaciones que se formulan.
Aunque ciertamente el Embajador no tiene obligación de saber si esto es efectivo
de la manera que tiene la obligación de conocer el contenido del Informe Rettig,
sí tiene la obligación de no pronunciarse si no sabe.
El hecho de que el Embajador se haya pronunciado sin saber y sin que siquiera se
le haya preguntado al respecto, muestra su falta de profesionalismo pues
efectivamente hay por lo menos una querella criminal relativa a los crímenes
cometidos a bordo de la Esmeralda.
La denuncia del caso fue presentada el 30 de enero del ano 2002 por el abogado
Sergio Concha ante la Ministro del Fuero Gabriela Corti en términos de una
querella criminal por los delitos de genocidio por motivos de índole religioso,
terrorismo de Estado, homicidio calificado, secuestro calificado, torturas,
inhumación y exhumación ilegal perpetrado en la persona del Sacerdote Michael
Woodward Iriberry en Valparaíso, 22-23 de Septiembre de 1973. La acción va
dirigida contra 16 funcionarios de la Armada, entre los cuales se puede
mencionar a Adolfo Walbaum Wieber, comandante de la Iª Zona Naval de Valparaíso;
Capitán de navío Sergio Huidobro Justiniano, Comandante del Cuerpo de
Infantería; capitán de navío Jorge Sabugo Silva, Comandante del Buque Escuela
Esmeralda; Capitán de Fragata Julio Vergara, Jefe del Servicio de Inteligencia
Naval y Jorge Bosagna, sacerdote, Vicario general de la Diócesis de Valparaíso.
Por tanto, en el mejor de los casos, el Embajador Fernando Molina Vallejo se ha
equivocado, pero en el contexto de todo lo anterior, sus motivaciones para
sostener lo que ha afirmado resultan altamente dudosas y reclaman una
explicación no solamente a quienes ha ofendido con sus declaraciones, sino que
también al Gobierno que representa.
Es de esperar que tales explicaciones no se limiten a una mera negación de los
cargos, como fue el caso cuando el programa de televisón azteca "A quien
corresponda" lo acusó en marzo de este año de no haber pagado parte de su sueldo
al personal que trabaja en su residencia, según informó oportunamente en Chile
el Canal 13:
Acusan a embajador chileno en México de no pagar sueldos