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Acapulco: Recibirá el alcalde al buque Esmeralda
Chile es un país democrático, justifica
FUENTE: http://www.SurAcapulco.com.mx/anterior/2004/abril/07/pag1.htm
FECHA: 7 de abril del 2004
La embajada no ha informado de la visita, dice la directora de Relaciones
Públicas
por Magdalena Cisneros
El presidente municipal de Acapulco, Alberto López Rosas, afirmó que si el buque
chileno Esmeralda visita el puerto, será recibido porque ahora en ese país "creo
que las circunstancias han cambiado".
En tanto, la directora de Relaciones Públicas del gobierno municipal, Fabiola
Vega Galeana, informó que hasta el momento no tiene información sobre la llegada
del buque al puerto.
El lunes, la diputada federal del PRD, Eliana García Laguna, informó que la
fracción perredista, incluidos Juan García Costilla e Irma Figueroa Romero
-aunque ésta ayer se deslindó-, propuso un punto de acuerdo para exhortar a la
Secretaría de Marina a que no autorice la llegada a aguas mexicanas del buque,
que fue usado como centro de tortura de los detenidos durante la dictadura del
general Augusto Pinochet.
Consultado después de la presentación del programa de Prevención de Accidentes,
López Rosas mencionó que recibió una aclaración de diputados federales del PRD
respecto a la información dada a conocer por Eliana García laguna y que "ellos
no han expresado lo que aparece" en los periódicos.
"No sé el fondo realmente, lo cierto es que somos una ciudad hospitalaria y es
bienvenido el buque y habremos de darle la cortesía y atención que le damos a
todos los visitantes", dijo el alcalde.
López Rosas afirmó que la República de Chile está gobernada por "un presidente
democrático, creo que las circunstancias han cambiado en esa república hermana y
creo que en ese sentido no nos toca juzgar, la embarcación será bienvenida y
recibida".
Precisó que la embarcación será recibida igual que las demás de acuerdo con "lo
que estila el protocolo".
Por su parte, la directora de Relaciones Públicas, Fabiola Vega Galeana, informó
que hasta el momento la embajada chilena "no se ha acercado a nosotros para
coordinar" la visita.
Explicó que cuando llega un buque de otro país, la embajada respectiva informa
al gobierno municipal de la presencia de la embarcación y si desean hacer una
reunión protocolaria con el alcalde.
Ejemplificó el caso del buque sueco que llegó al puerto el 30 de marzo, donde la
embajadora de Suecia en México, Ewa Polano, coordinó junto al gobierno del
estado y el municipal la visita a Acapulco.
Vega Galeana agregó que los documentos de solicitud para una recepción los
recibe la oficina dse presidencia y luego se canalizan a su área, pero hasta el
momento, indicó, no hay ninguna petición.
En la zona naval no informan, pero se preparan para recibir la nave
En la Sexta Región Naval Militar se preparan ya para recibir al buque chileno
Esmeralda, aunque el programa se guarda en secreto ante el anuncio de que habría
protestas.
Se sabe que por instrucciones del secretario de Marina, Marco Antonio Peyrot, no
se dará a los medios de comunicación ninguna información sobre la llegada de uno
de los centros de tortura de la dictadura pinochetista, convertido hoy en buque
escuela.
Trascendió, sin embargo, que las autoridades de la Zona Naval se están
preparando para este sábado -día para el que se espera la llegada de la
embarcación-, en la que estaría el capitán de Navío, José Miguel Romero Aguirre,
comandante del Esmeralda.
Diputados del PRD, divididos en torno a la visita del barco que fue centro de
tortura
Mientras Juan García Costilla organiza la protesta, Irma Figueroa forma parte
del comité de recepción
por Adalberto Valle
Mientras el diputado federal del PRD Juan García Costilla confirmó que se
prepara una protesta por la visita del buque chileno Esmeralda, su colega de la
misma bancada, Irma Figueroa Romero, dio a conocer que será parte de la comisión
que este sábado recibirá el barco que sirvió de centro de tortura en la
dictadura de Augusto Pinochet.
En consecuencia, Figueroa negó que esté apoyando el punto de acuerdo de la
fracción de su partido en el Congreso de la Unión, para pedir a la Secretaría de
Marina que no permita el arribo, por considerarlo como uno de los puntos de
tortura durante la dictadura chilena.
En declaraciones vía telefónica, Irma Figueroa aclaró que no apoyó la postura de
los legisladores perredistas y señaló que "México es un país democrático".
Además, recordó que el buque ya fue recibido en la administración de Zeferino
Torreblanca.
"No veo el motivo por el cual yo tenga que oponerme a que venga ahora y que sea
recibido por Alberto López Rosas. Lo que se menciona de que fue un lugar de
tortura en la época de Augusto Pinochet, ya es una historia. Además, tenemos que
recordar el principio de Benito Juárez, que dijo que el respeto al derecho ajeno
es la paz".
Por último, mencionó que otro de los diputados que formará comisión bajo la
solicitud de la Secretaría de Marina, es el panista, Angel Pasta Muñúzuri. "No
sé a quien hayan designado del PRI", concluyó.
Por su parte, el diputado federal perredista, Juan García Costilla, informó que
están analizando la posibilidad de llevar a cabo una protesta el próximo sábado,
cuando está programada la llegada del buque chileno.
"Se pretende organizar algo con los compañeros del PRD de Acapulco, para que
estén presentes y manifiesten una posición una protesta".
Agregó que también estaría presente una comisión de la Asociación de expresos
Políticos de Chile, capítulo México, además de representantes de Amnistía
Internacional.
La llegada del buque Esmeralda está programada para el sábado a las 12 horas en
el muelle de la Base Naval.
El Esmeralda, utilizado por la Armada de Chile como centro de detención y
tortura en Valparaíso
Visita Acapulco este sábado. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de
la OEA y Amnistía Internacional documentaron actos represivos en el buque
cometidos por la dictadura de Pinochet
por Aurelio Peláez
El buque escuela chileno Esmeralda, que este sábado visitaría Acapulco, fue uno
de los centros de tortura de la dictadura pinochetista denunciados por Amnistía
Internacional, de acuerdo al reporte de este organismo del 26 de junio del 2003.
Luego de la restauración del gobierno civil en Chile en 1990, el gobierno del
centrista Patricio Alwin promovió los primeros organismos oficiales de recabar
información para esclarecer la verdad en torno a las desapariciones y
ejecuciones extrajudiciales y muertes por tortura cometidas por agentes del
Estado durante el gobierno militar del país, encabezado por Augusto Pinochet, de
1973 a 1990.
En el Esmeralda, de acuerdo con el testimonio de Germán F. Westphal, un
prisionero político de esa época, y según el informe de la Comisión Nacional de
Verdad y Reconciliación, "se instaló en su interior con el objeto de interrogar
a los detenidos que se encontraban en la misma nave y a los que eran traídos de
otros recintos de reclusión de la Armada", tras el golpe de estado en contra el
gobierno democrático de la Unidad Popular de Salvador Allende.
Así, los interrogatorios incluían torturas y malos tratos. El número de
detenidos a bordo del Esmeralda varía, según los testimonios pues se los
trasladaba de un barco a otro a medida que iban siendo interrogados. El Senado
norteamericano, en 1986, indica que llegó a haber 112. Según la evidencia
disponible, en un momento hubo unas 40 mujeres detenidas, las cuales fueron
sometidas a todo tipo de maltratos, como torturas, vejaciones y violaciones.
El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet da un golpe de Estado
al gobierno constitucional democrático de Salvador Allende. Durante los 17 años
de su dictadura, según datos oficiales, fueron asesinadas por agentes del Estado
chileno unas 3 mil 197 personas. La cifra incluye 49 niños, 126 mujeres, algunas
de ellas embarazadas, y una cincuentena de extranjeros entre los cuales hay
varios ciudadanos brasileños, uruguayos y argentinos.
El Esmeralda fue utilizado por la Armada de Chile como centro de detención y
tortura en el puerto de Valparaíso, según informes de la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos de la OEA y Amnistía Internacional.
Entre los testimonios de que el Esmeralda fue usado como centro de tortura
flotante están los del abogado chileno Luis Vega, fallecido en el exilio en
Israel (2001); el ex-funcionario del Instituto Nacional de Desarrollo
Agropecuario, Claudio Correa, actualmente residente en Inglaterra; y el profesor
universitario y ex-alcalde de Valparaíso, Sergio Vuscovic, actualmente residente
en Chile.
Está además el caso del padre Miguel Woodward, un sacerdote chileno-británico,
quien falleció a consecuencia de las torturas cuando el 22 de septiembre de 1973
se le llevó al Hospital Naval de Valparaíso por indicación de un médico de la
misma Armada. Aunque la Iglesia Católica reclamó su cuerpo, nunca le fue
entregado y se le sepultó en una fosa común.
En 1986 fue rechazado en una ceremonia en Nueva York
Con el gobierno del presidente Patricio Aylwin, en 1990, se creó la Comisión
Nacional de Verdad y Reconciliación, conocida como Comisión Rettig, que publicó
su informe en marzo de 1991. El Informe Rettig nombra una serie de buques que la
Armada chilena usó como centros de detención y tortura en la época en que se
produjo el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet.
El informe menciona el buque escuela Esmeralda y otros dos más. Indica que en el
primero, de acuerdo a un documento de Amnistía Internacional, "una unidad
especializada de la Armada se instaló en su interior con el objeto de interrogar
a los detenidos. Esos interrogatorios, por regla general, incluían torturas y
malos tratos".
Actualmente, el buque escuela efectúa cruceros anuales de instrucción naval
durante los cuales visita puertos de todo el mundo, actuando como "embajador
itinerante" de Chile. En junio de 1986, mientras se hallaba en uno de sus viajes
por el mundo, la alcaldía de Nueva York y la Asamblea y el Senado de dicho
estado aprobaron resoluciones para expresar su oposición a la participación del
buque escuela en los actos previstos para el fin de semana del 4 de julio, día
en que Estados Unidos conmemora la firma de la Declaración de Independencia, y
solicitaron que se retirara la invitación cursada al buque.
Un senador estadunidense dijo que en vez de representar el orgullo de la nación
chilena, el Esmeralda evocaba recuerdos de amigos muertos y familiares en
paradero desconocido, de detenciones a media noche y desapariciones, de
reclusión en lugares secretos y represión de una nación democrática.
En los últimos años, el interés internacional de los medios de comunicación
sobre el buque y sobre Chile en general, ha aumentado considerablemente a partir
de la detención de Augusto Pinochet y el procedimiento de extradición instituido
en su contra en el Reino Unido en 1998.
Hasta la fecha, las autoridades militares no han admitido los hechos. Miles de
personas que fueron víctimas de torturas durante el periodo de gobierno militar
y sobrevivieron a esta terrible experiencia, incluidas personas torturadas a
bordo del Esmeralda, siguen reclamando el reconocimiento oficial de su caso y
justicia por los hechos. Tanto el gobierno como la cúpula oficial de la Armada
de Chile continúan negando que se utilizasen buques e instalaciones de la Armada
como centros de tortura.
El Proyecto Internacional de Derechos Humanos de Londres refiere: "El arresto de
Pinochet en Londres constituyó un hito importante en la lucha por los derechos
humanos y la justicia. El punto central es que toda persona debe responder por
sus crímenes, independientemente de su posición de poder. Aunque el gobierno
británico cedió a las presiones, permitiendo al dictador retornar a Chile, el
arresto envió una clara señal al mundo que la aplicación justicia a nivel
internacional, estaba a nuestro alcance.
A su vuelta a Chile, solamente gracias al trabajo de las víctimas y sus
familiares, de los abogados de derechos humanos y a la presión internacional, se
logró el desafuero de Pinochet para que enfrentara la justicia. Finalmente, las
cortes chilenas, en perfecto acuerdo con la derecha, el gobierno chileno y la
Iglesia, sobreseyeron el caso, y dejaron a Pinochet, libre y sin cargos.
"Esto demuestra que aún queda mucho por hacer si queremos llevar a la justicia a
todos aquellos responsables de violaciones a los derechos humanos en Chile, que
en el día de hoy, en su vasta mayoría, se pasean impunes en Chile".
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