Mientras la Esmeralda visita Shanghai, en Chile se repudia a otro buque de
la muerte
Mientras la "Esmeralda" visita Shanghai, en Chile se protestaba contra la
presencia de otro barco de la muerte, el portaviones "Ronald Reagan".
En las palabras del diputado Guido Girardi, "Este barco no es Disneylandia,
parece que lo fuera pero no lo es. Es un barco de la muerte, es un barco de la
guerra y miles y miles de niños han muerto como consecuencia de bombas y misiles
que han sido lanzados de barcos como éste".
Respecto a la "Esmeralda", de la misma manera también podemos decir: La
"Esmeralda" no es Disneylandia, parece que lo fuera pero no lo es. Es un barco
de la muerte, es el barco de la tortura...
Véase la nota periodística en español incluida más abajo.
El acto de protesta encabezado por el diputado Girardi es ciertamente
reminiscente de los actos de protesta que se realizan en los distintos puertos
del mundo contra los crímenes cometidos a bordo de la "Esmeralda" en 1973. En
cuanto a los argumentos de Girardi, siguen básicamente la misma lógica que los
argumentos de las protestas contra dichos crímenes.

Girardi repudió presencia del "Ronald Reagan"
FUENTE: ElMostrador.cl
FECHA: 28 de junio del 2004
El diputado PPD [Partido por la Democracia] encabezó hoy un acto de protesta por
la presencia del portaaviones Ronald Reagan en Valparaíso. Dijo que estábamos
frente a "un barco asesino".
El parlamentario Guido Girardi (PPD) junto a jóvenes de la zona cercana al
muelle Prat de la ciudad capital de la Quinta Región, lanzaron una corona
fúnebre al mar en repudio por la visita del buque de guerra, "Ronald Reagan".
El parlamentario acusó a los medios de comunicación de mostrar al portaviones
como una entretención a la cual se le han atribuido solo características que
incentivan el interés económico y turístico que involucra la nave. "Este barco
no es Disneylandia, parece que lo fuera pero no lo es. Es un barco de la muerte,
es un barco de la guerra y miles y miles de niños han muerto como consecuencia
de bombas y misiles que han sido lanzados de barcos como este".
"Ojalá que nunca hubiese venido a Chile, son miserables los pesos que se ha
ganado como consecuencia del turismo que estos barcos asesinos generan", precisó
un molesto Girardi.