|















| |
El Embajador de Chile en Quito reacciona y recibe respuesta


Baltimore, Maryland 9 de mayo del 2003
Señor Director
Diario "El Universo"
Guayaquil, Ecuador
Correcciones y Aclaraciones
Señor Director:
Permítame referirme a la carta del señor Embajador de Chile en Quito publicada
en el periódico de su digna dirección con fecha 8 de mayo de este año, en
relación a la reciente visita a Guayaquil del buque-escuela "Esmeralda" de la
Armada de Chile.
Primero, el señor Embajador afirma de manera virtualmente categórica "que todos
los actores de la sociedad chilena, incluyendo a sus Fuerzas Armadas,
carabineros y tribunales de justicia, han hecho [enorme esfuerzo] desde hace
años por superar nuestros problemas del pasado y trabajar juntos por construir
un país [...] reconciliado [...]." Al respecto, me cabe responder que en
términos generales, tal afirmación es altamente cuestionable y, en particular,
absolutamente falsa en lo que se refiere a la Armada de Chile. Efectivamente, la
Armada de Chile ha negado sistemáticamente toda responsabilidad de sus miembros
en la violación de los DD.HH. desde hace treinta años y muy en especial, el uso
criminal que se hizo del buque-escuela "Esmeralda" en 1973, contradiciendo
incluso el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. A pesar
de que dicho informe cuenta con el aval oficial del Gobierno de Chile que el
señor Embajador representa, ha sido negado por todos los altos mandos de la
Armada, tal como lo ha negado el Teniente 2º Claudio Aguirre que hizo
declaraciones a tal efecto a la reportera de "El Universo". A mayor
abundamiento, le puedo dar como referencia, por ejemplo, un artículo publicado
por la Revista "Punto Final" que lleva por título "Las Mentiras del Almirante
Arancibia". Los lectores y el señor Embajador pueden encontrarlo en el siguiente
sitio digital: http://www.chile-esmeralda.com/documents/puntofinal_1999.htm
Segundo, el señor Embajador afirma que "el artículo al que me refiero proviene
de organizaciones y personas vinculadas al tema de los derechos humanos, que
creen estar haciendo su labor, pero se debe reconocer que sus dichos aparecen
por completo ajenos al contexto en que se realiza la visita del buque y
extemporáneos [...]". Según el señor Embajador, dicho contexto es el
"cuadragésimo octavo crucero de instrucción, que además de la enseñanza,
persigue aumentar el acervo cultural de los futuros oficiales de la Armada de
Chile [...]". Sin embargo, éste es precisamente el problema, pues tales "futuros
oficiales de la Armada de Chile" no pueden seguir siendo educados en la falsedad
y la mentira, como ha sido educado, por ejemplo, el Teniente 2º Claudio Aguirre,
mencionado más arriba. Por tanto, los dichos de las organizaciones y personas
vinculadas al tema de los derechos humanos no son en nada ajenos y mucho menos
extemporáneos al "contexto en que se realiza la visita del buque", sino que todo
lo contrario. De hecho, tienen una función educativa en ese contexto. Mientras
la Armada de Chile no reconozca el uso criminal que se hizo del buque y los
futuros oficiales de la Armada de Chile sigan siendo educados en una historia
patria que falta a la verdad, se corre el riesgo de que la "felonía, la cobardía
y la traición" del 11 de septiembre de 1973 se vuelvan a instaurar en Chile en
cualquier momento de crisis. El señor Embajador haría bien en tener esto
presente y a tal efecto vale la pena recordar las palabras del Presidente
Salvador Allende que he citado entre comillas.
Para mayor información sobre el buque, se puede visitar el siguiente sitio
digital: http://www.chile-esmeralda.com/
Saluda atentamente al señor Director,
Germán F. Westphal
Ciudadano Chileno
|