2003 - Rodman - Panama
Una Dama non grata: Reporte náutico desde el Istmo
Por Rolando Gabrielli
Periodista y escritor chileno
FUENTE: ZonaImpacto.cl http://www.zonaimpacto.cl/120/mensajes_panama.htm
FECHA: 12 de mayo del 2003
La Dama Blanca se fue con las velas entre las piernas. Tres días bajo el
malestar de los exiliados chilenos, quedó al descubierto su pasado de terror en
cubierta y en las bodegas y camarotes.
El hermoso navío escuela, orgullo de la Armada chilena, inspirado en las glorias
navales de Chile en 1879, tiene un pasado reciente, no más de 30 años, que
enlutó a las familias chilenas con muertos, desaparecidos y torturados .
Este es un tema aceptado por al OEA, las entidades de Derechos Humanos y muy
comentado en diarios, donde la Dama Blanca untada en sangre, ha cruzado sus
aguas.
El narrador chileno Jorge Edwards, en su libro Persona Non Grata, donde relata
sus peripecias en Cuba como agregado comercial del gobierno de Salvador Allende,
dedica unas cuantas observaciones a la gallardía, sentido del honor y a las
tradiciones de los marinos chilenos, justamente la Esmeralda, anclada en aguas
cubanas durante una visita.
Edwards, premio Cervantes, llama la atención que Fidel Castro haya subido al
buque insigne chileno, con su escolta armada.
Es territorio chileno el barco, sostiene Edwards y relata que ese exabrupto
ayudó al golpe militar contra Allende.
La historia es más caprichosa y verdadera a veces, aunque remolona, que una cola
de cerdo. Hace un par de años los documentos confidenciales de la CIA, revelan
que el golpe de estado contra el socialista Allende, comenzó a caminar tan
pronto fue electo. La hermana de un sacerdote torturado y que perdió la vida en
esa nave, me pidió hace semanas que visitara el barco y dejara unas flores en
homenaje a su desaparecido hermano, cuyo cuerpo aún no ha sido entregado a sus
parientes.
Lo consideré un honor inmerecido, pero un gesto que a miles de kilómetros he
sabido reconocer. No fui a la Base Rodman en Panamá.
No he vuelto a visitar una embarcación chilena en los 27 años que llevo en el
Istmo y tampoco he vuelto a los estadios de fútbol.
El mundo sabe que fueron sitios de horror. Lo que esperan los desaparecidos,
muertos y torturados, es justicia. Que las autoridades castrenses reconozcan los
hechos y se compense a las víctimas. Ni más ni menos. El mejor camino para al
reconciliación, como lo han dicho las instituciones de Derechos Humanos y las
Iglesias.
Buen viaje, madame, y que en la segunda parte de la historia de Persona Non
Grata se cuente también esta parte de la historia y que usted venga en su
próximo viaje por el istmo, ya totalmente maquillada, con los Derechos Humanos
al día.
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