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2003 - Rodman - Panama
Panamá, 2 de mayo de 2003
CV-D-60-03
Excelentísima Señora
Mireya Moscoso
Presidenta de la República
Ciudad.-
Respetada Señora Presidenta:
Cumplir con las funciones que el mandato presidencial le asignó a la Comisión de
la Verdad de Panamá, requirió del apoyo, colaboración e intercambio de
experiencias con otras comisiones de la verdad en Latinoamérica. La realidad de
Argentina, Chile, Guatemala, El Salvador, México, desfiló ante nuestros ojos con
la crueldad y bajeza de las acciones militares en dichos países.
No obstante, así como el horror de los actos de tortura, asesinatos y
desapariciones fueron contundentes, también lo fue el valor de la población
civil, de los familiares de las víctimas a través de su incansable lucha y, la
solidaridad en el mundo entero de instituciones y personas a través del repudio
y condena de actos semejantes.
La Comisión de la Verdad de Panamá, a través de su informe final relata lo
acontecido en nuestro país y las repercusiones sociales actuales, a saber,
duelos interminables, resentimientos sociales, divisiones intra familiares,
desempleo por causas políticas, impunidad, poca o nula credibilidad en las
instituciones, por señalar algunas. El dolor de cientos de familias panameñas
afectadas por la pérdida de un ser querido a causa de la violación a sus
derechos durante la dictadura militar es una realidad que continúa generando
preguntas y emociones, pero sobretodo exigiendo respuestas.
A partir de lo antes aludido, la Comisión no puede permanecer en silencio ante
la llegada del Buque Escuela Esmeralda a territorio panameño del cual el informe
de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación de Chile indica las graves
violaciones a los derechos humanos ocurridos allí. Mucho menos aceptarlo como
invitado de las celebraciones del Centenario de la República. Hechos como estos
tienen como resultado cierta banalización de lo ocurrido en Chile y por
supuesto, de lo ocurrido en Panamá.
Para las generaciones pasadas, esto no deja de ser peligroso. Para la generación
actual tiene consecuencias funestas. Si los cien años de la República no nos
permiten integrar reflexivamente nuestro pasado y hacer referencias y
comparaciones respecto a él con el correspondiente peso moral, no nos extrañemos
de la indiferencia de la juventud frente a la realidad nacional. El llamado a lo
históricamente singular de nuestra cultura, el reenvío constante al
fortalecimiento de los valores y el compromiso moral cuando topan con la
incongruencia institucional no pueden sino desembocar en el vacío.
El dolor sufrido por pueblos vecinos y también por el pueblo panameño no puede
ser desconocido por la Comisión del Centenario. Sugerimos propiciar algo que le
debemos a la ciudadanía: la integración del pasado a la historia colectiva para
que sirva de fundamento a una conciencia de sí misma.
El respaldo y apoyo que usted ha brindado al esclarecimiento de los hechos
acaecidos durante la dictadura en Panamá nos permite agradecer de antemano su
consideración ante este hecho.
Atentamente,
Firmado: Lic. Alberto Almanza
Director General
cc. Lic. Arnulfo Escalona Ávila, Ministro de Gobierno y Justicia
Lic. Alejandro Pérez, Vice- Ministro de Gobierno y Justicia
Lic. Harmodio Arias Cerjac, Ministro de Relaciones Exteriores
Licda. Doris Rosas de Mata, Ministra de Educación
Lic. Carlos A. Mendoza, Presidente del Comité del Centenario
Señora Maritza Maestre, Presidenta COFADEPA-HG
Señor Edwin Wald, Presidente COFADEPA
Señor José Sabín, Presidente COFADECHI
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