El buque "Esmeralda", símbolo de la impunidad criminal en Chile

 The "Esmeralda" ship, a symbol of criminal impunity in Chile

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2000: Halifax  - Canada

2 de Agosto del 2000 - El Mostrador

Embajador chileno en Canadá: ''No tengo idea si se torturó en La Esmeralda''

por Pascale Bonnefoy M.

En conversación telefónica con El Mostrador esta mañana, el diplomático José Tomás Letelier - quien fuera Encargado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Cancillería chilena entre 1977 y 1978, reiteró que “no tiene idea” si se torturó a bordo de La Esmeralda. ¿Por qué su embajada no reconoce públicamente que en La Esmeralda se torturó tras el golpe militar, como lo afirma el Informe Rettig, ordenado y avalado por el gobierno de la Concertación que usted representa? - No me corresponde a mí decirlo. Yo entiendo que el Informe Rettig es una recopilación de testimonios, pero no es una investigación judicial. Hay testimonios en el Informe de personas que dicen haber sido torturadas, pero no puedo corroborar ni decir si en La Esmeralda se cometieron actos de tortura. No tengo idea. No lo sé. Ojalá lo supiera, pero no estuve en La Esmeralda en esa época ni tuve participación en los hechos. Pero eso es equivalente a decir que no sabe si Hitler cometió atrocidades porque usted no estuvo en Alemania durante el nazismo... - Son casos totalmente diferentes. Sobre el nazismo hay muchos testimonios, incluso películas, que lo ratifican. Respecto de La Esmeralda también hay testimonios, claro que en una escala mucho menor, pero sigue la misma lógica... - No digo que esos testimonios no sean ciertos. No pongo en duda esos testimonios, pero no soy yo a quien le corresponde decir. Según voceros de la Armada de Chile, tampoco a esa institución “le corresponde” afirmar si hubo o no torturas a bordo de la Esmeralda después del golpe militar, aunque el Informe Rettig establece que la Armada “empleó como lugares de reclusión, interrogatorio y/o tortura los barcos Lebu, Maipo y el Buque Escuela Esmeralda... en el puerto de Valparaíso". El jefe de Relaciones Públicas de la Armada, Capitán de Navío Hugo Barra, dijo esta mañana a El Mostrador que su institución no iba a inmiscuirse en “temas políticos”. “La Esmeralda está cumpliendo fantástico su viaje de instrucción –dijo. En Nueva York, fue la estrella del desfile de veleros”. - ¿Pero admite que se torturó a bordo de la Esmeralda después del golpe militar? - No quiero especular en un debate político, no me corresponde... No voy a entrar en la arena política. Esos temas se quedan en la mesa de diálogo. ¡El comandante del buque tenía 17 años en 1973, y los manifestantes eran adolescentes! En declaraciones de prensa publicadas hoy por el periódico Journal de Quebec, el capitán González aseguró: “La verdad es que no hubo torturas a bordo de este barco. Somos embajadores de buena voluntad. No queremos discusiones”. Fuentes fidedignas que colaboraron con la Comisión de Verdad y Reconciliación confirmaron a El Mostrador que efectivamente tomaron declaración a personas que habían sido torturadas a bordo de La Esmeralda. “Nos entrevistamos con marinos que habían tenido puestos de importancia en esa época, y ellos lo negaron, pero damos fe de las personas que prestaron testimonio de que ahí se cometieron apremios ilegítimos y torturas”, aseguró la fuente. En efecto, así lo establece el Informe Rettig (Volumen 1, Tomo 1, Tercera Parte, Capítulo 1, página 293): ”En el caso del Buque Escuela Esmeralda, las investigaciones practicadas por esta Comisión permitieron comprobar que una unidad especializada de la Armada se instaló en su interior con el objeto de interrogar a los detenidos que se encontraban en la misma nave y a los que eran traídos desde otros recintos de reclusión de la Armada. Estos interrogatorios, por regla general, incluían torturas y malos tratos." ”Gritaban groserías” Miembros de Amnistía Internacional (AI) y chilenos residentes en Canadá y Estados Unidos que han protestado en contra de la presencia del Buque Escuela La Esmeralda afirman que sólo quieren llamar la atención sobre su pasado, y lograr simplemente que se reconozca lo que sucedió a bordo hace 27 años. “Lo único que queremos que hagan es reconocer lo que pasó”, dijo Francois Mallette, de AI-Canadá. AI, así como la Armada chilena y el embajador de Chile en Canadá, han negado que la protesta que se efectuó en contra del buque el domingo en Quebec haya alcanzado las proporciones que describen algunos manifestantes. El comandante Barra declaró que “unos 50 manifestantes insultaron a la Armada, a Chile y a La Esmeralda, pero no ocurrió nada de lo que se ha dicho en la prensa”. El embajador Letelier, quien participó en la misa realizada en la cubierta del barco el domingo pasado, niega las versiones de que se arrojaron tomates, pintura y hasta una bomba molotov a La Esmeralda, arfirmando que “ha habido pequeñas manifestaciones tranquilas, que no han alterado para nada el programa del buque". Sin embargo, algunos manifestantes insisten en que la protesta no fue ni tan pequeña ni tan pacífica. “Había incluso empleados de correos que querían batirse mano a mano con los marinos chilenos”, afirmó una activista, residente en Quebec. “Durante la misa, los manifestantes demostraron un mal gusto increíble, gritando groserías e insultos, hasta a los sacerdotes. Por lo tanto, me entran serias dudas sobre lo que están denunciando”, aseguró el diplomático a El Mostrador. Sin embargo, los testimonios de los sobrevivientes de La Esmeralda no permiten tantas dudas sobre esas denuncias. Según el testimonio prestado por un abogado chileno ante Amnistía Internacional en 1980, Luis Vega Contreras, él, junto a un centenar de otros prisioneros, fue torturado en La Esmeralda. Torturados Luis Vega Contreras fue detenido el 11 de septiembre de 1973 y, luego de ser golpeado por marinos, fue llevado al buque junto con otros 110 prisioneros políticos. A bordo, declaró Vega, “Me arrancaron la ropa y me quitaron mis bienes de valor”. Desnudo y con sus manos atados a la espalda, sus captores lo colocaron debajo de un chorro de agua de mar de alta presión. “La presión me produjo un dolor insorportable en la cabeza, orejas, ojos y pulmones”, dijo Contreras. “Utilizando lanzas hechas de palo, nos daban puntadas para mantenernos debajo del chorro de agua”. Las detenidas eran vejadas sexualmente y a los prisioneros se les aplicó el “teléfono” (fuertes golpes en ambos oídos), dijo. En el tercer día de su cautiverio, los guardias le dijeron a Vega que sería ejecutado porque “era un comunista y un traidor”. “Me hicieron pararme en contra de un muro. Se mantuvieron en silencio un rato. Uno de ellos me hizo cerrar los ojos y gritaron ¡Fuego! pero no pasó nada”, dijo en su testimonio ante AI. A la semana, Vega fue liberado. Otro de los prisioneros de La Esmeralda, que no logró sobrevivir para contar su historia, fue el sacerdote británico-chileno Michael Woodward, quien murió a causa de las torturas tras ser arrestado el 16 de septiembre de 1973 y llevado a bordo de La Esmeralda. El Informe Rettig (Volumen 1, Tomo 1, Tercera Parte, Capítulo 1, página 294) dice lo siguiente al respecto: ”Ha quedado acreditado que fue detenido por una patrulla naval en el Cerro Los Placeres el 16 de septiembre de 1973 y que en su lugar de reclusión fue torturado. Un médico de la Armada intentó darle atención de urgencia en el molo de abrigo, recinto custodiado por la Armada en que se hallaban atracados el Buque Escuela Esmeralda y el carguero Lebu. Desde allí fue llevado al Hospital Naval, donde falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio, producto del lamentable estado físico en que se encontraba.” Patricia Woodward Bennets, residente en España y hermana del sacerdote fallecido, sólo pide a la Armada que explique cómo ocurrieron los hechos y se disculpe ante sus víctimas y familiares. “Busco la verdad de lo ocurrido en los barcos que la Armada de Chile utilizó como centros de detención, interrogatorio, y tortura. Quiero saber cómo mi hermano vivió sus últimos momentos. Es parte de la historia de Valparaíso, no se la pueden tragar; queremos conocer la verdad y restaurar la dignidad de las víctimas. Para esto hace falta que los responsables den la cara”, declaró a El Mostrador.

Lea Carta protesta enviada por Proyecto internacional de DDHH - Londres

Pagina puesta al dia / Updated 15 March 2006     -       Webmaster