Carta de Patricia Woodward al Embajador de Chile en Portugal
Madrid, 31 de julio de 2003
Exmo. Sr. Embajador de Chile
Lisboa, PORTUGAL
Exmo. Sr. Embajador:
Tengo el honor de escribirle en la esperanza de que pueda hacerle llegar al
Capitan Romero el deseo de una hermana de víctima de muerte por torturas en la
Esmeralda de que no tengo nada en contra de los jóvenes y oficiales que hoy se
encuentran en el archipiélago de las Azores.
Tienen que comprender que la historia se forma de etapas, algunas serenas y
otras más sacudidas. A ellos no les tocó vivir los trágicos momentos del
septiembre de 1973.
No pueden sentir lo que es perder un ser querido sin razón y encima sufriendo en
cuerpo y mente hasta el final. Ellos no tienen la culpa de que sus superiores no
tuvieron la valentía de decir la verdad hace ya años.
El honor de la Armada, a mi modo de ver, sólo se podrá rescatar de la vergüenza
si sale a la luz la verdad de lo ocurrido en la Esmeralda, y se aplica la
justicia. La Armada está en deuda con otras 110 víctimas. A mí la Armada no
me ha contestado nunca mis cartas pidiendo información. El paradero de mi hermano lo
descubrimos nosotros. Ninguna hoja oficial nos informó de la forma en que le
llegó la muerte.
En nombre de mi hermano, Miguel Woodward, y de las demás víctimas, le saludo
como el mas alto representante del gobierno de Chile en el vecino y muy querido
país de Portugal.
Muy atentamente,
Patricia Woodward de Bennetts