El buque "Esmeralda", símbolo de la impunidad criminal en Chile

 The "Esmeralda" ship, a symbol of criminal impunity in Chile

Home - Principal
Ultima Hora
News - Noticias - 2005
News - Noticias - 2004
News - Noticias - 2003
Take action-Actue
Victims-Victimas
History - Historia
Testimonios-Testimonies
Criminals-Criminales
Documentos-Documents
Contribucion-Contribution
Busqueda-Search
Links-Lazos
Who we are-Quienes somos

El comandante del Latorre denunció los crímenes de la Esmeralda

por Germán F. Westphal


Según diversa información que circula en Internet, se identifica de la misma manera a los violadores de los derechos humanos y a quienes tenían mando al momento del golpe militar de 1973. El origen de dicha información confusa tuvo por fuente dos listados que publicó el semanario El Siglo en su Nº 8.698 de enero del 2002, con títulos diferenciados de los agentes de la DINA y quienes eran miembros de las FF.AA. con mando al 11 de septiembre y que son los que tienen o pueden tener conocimiento de las circunstancias de los secuestros, tortura y muerte de los detenidos desaparecidos. Con posterioridad, diversos sitios electrónicos publicaron dichos listados sin hacer la diferenciación que claramente contenía la publicación de El Siglo.

En la información señalada figura el nombre de Carlos Fanta Núñez, ya fallecido. Al respecto cabe aclarar que Carlos Fanta Núñez fue efectivamente comandante del crucero Latorre al 11 de septiembre de 1973 y que es un hecho público y reconocido por quienes lo conocieron que jamás amparó y, muy por el contrario, siempre condenó que se mantuviera en los institutos armados y al margen de la justicia a reconocidos autores de delitos de lesa humanidad, junto a los cuales ahora lamentablemente se ve vinculado por la información equivocada que circula en Internet.

El comandante Carlos Fanta Nuñez fué llamado a retiro el 29 de octubre de 1973, cuarenta y ocho días después del golpe militar, siendo su hogar vigilado y su correspondencia violada. No se incorporó al cuerpo de almirantes y oficiales en retiro y se negó por dos décadas a concurrir al buque-escuela Esmeralda. De hecho, el Comandante Fanta fue testigo de su utilización como centro de detención y tortura, todo lo cual declaró en su oportunidad ante la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación.
 


A mayor abundamiento, incluimos la siguiente información:


Caso Woodward: Avances en proceso permiten investigar la Esmeralda


FUENTE: www.primeralinea.cl (
Ver www.lanacion.cl )
FECHA: 3 de junio del 2002

Las estadísticas de organizaciones de derechos humanos hablan que cerca de 500 personas estuvieron detenidas en el Buque Escuela Esmeralda, aún así pese a lo abultado de las cifras los procesos sobre este centro de tortura se encuentran sumidos en el olvido, con la excepción del caso del sacerdote Woodward, proceso emblemático de la Quinta Región.

Bajo el mando de la Armada el buque escuela Esmeralda se convirtió inmediatamente después del Golpe del Estado en lugar de tránsito, detención y tortura de al menos medio millar de personas que deambularon por sus pasillos y entre los cuales, una de las figuras más recordadas por la crueldad de los tratos que debió enfrentar, fue el sacerdote Michael Woodward.

La investigación que hoy se desarrolla en tribunales a cargo de la ministra de fuero Gabriela Corti intenta develar las responsabilidades de la plana mayor de la Armada en el crimen y, al mismo tiempo, trazar los nexos con el Servicio de Inteligencia Naval (SIN) que tuvo como centro de operaciones en la Quinta Región el Cuartel Almirante Silva Palma.

Es por eso que la magistrada, que mantiene el sumario en secreto para todas las partes, decretó una orden amplia de investigar a la policía civil, la que en primera instancia considera tomar declaraciones a cada una de las personas mencionadas en la querella que presentó a principios de año el abogado Sergio Concha. Junto a ello, se interioriza del expediente que se tramitaba en el Primer Juzgado del Crimen de Valparaíso sobre inhumación ilegal, causa donde el Programa de Derechos Humanos del ministerio del Interior tiene un rol gravitante.

Independiente de las acciones judiciales en marcha, la causa abierta de Woodward ha generado un notable efecto en los procesos de derechos humanos de la Quinta Región que con la excepción del desaparecimiento del ex interventor de la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU), Jaime Aldoney y la denominada Matanza de Quillota, viven sumidos en el estancamiento.

Se estima que la investigación de la jueza Corti podría ir más allá del caso Woodward e intentar develar cómo operó uno de los centros de tortura más reconocidos y en donde la Armada ha hecho oídos sordos de las acusaciones en su contra.

Los antecedentes aportados por la Comisión
[Etica] contra la Tortura de la Quinta Región señalan que por la Esmeralda deambularon 500 detenidos políticos, mil por el buque "Maipo" y por el "Lebu", barco cedido por la compañía Sudamericana de Vapores, nada menos que cuatro mil.

Los mismos informes sostienen que por el Estadio de Valparaíso pasaron cerca de tres mil personas, por la Academia de Guerra
[Naval] y el Cuartel Silva Palma cuatro mil, por recintos pertenecientes al Ejército dos mil y por campos de concentración como Puchuncaví y Ritoque dos mil detenidos. Las abrumadoras sumas aumentan cuando se considera que los aprehendidos en comisarías de Carabineros fueron alrededor de dos mil personas, en recintos de [la Policía Civil de ] Investigaciones mil y centros secretos de la DINA y la CNI de la zona, dos mil.

En todo caso, la
Comisión es cauta en señalar que estas son cifras estimativas que podrían experimentar abruptos cambios si se considera que muchos detenidos pasaron dos veces por el mismo recinto u otros sólo declararon haber pasado por un campo de prisioneros, siendo que en su triste travesía conocieron más de un centro.

Es por ello que los testimonios sobre agresiones abundan y en ellos
existe la tónica de las interminables sesiones de torturas que muchas veces concluían con su traslado hasta Pisagua, donde las vejaciones, y tal vez la muerte, eran consecuencia inmediata.

El Informe Rettig es más concreto y señala que "en esta Provincia la Armada empleó como lugares de reclusión, interrogatorio y/o tortura los barcos Lebu , Maipo y el Buque Escuela Esmeralda, estos tres en el puerto de Valparaíso; la Base Aeronaval El Belloto; la Academia de Guerra Naval y especialmente una de sus dependencias, el Cuartel Silva Palma". Añade que en el caso de la Esmeralda "las investigaciones practicadas por esta Comisión permitieron comprobar que una unidad especializada de la Armada se instaló en su interior con el objeto de interrogar a los detenidos que se encontraban en la misma nave y a los que eran traídos desde otros recintos de reclusión de la Armada. Esos interrogatorios, por regla general, incluían torturas y malos tratos".

Otros testimonios

Pero existen también testimonios que el paso del tiempo ha dejado plasmado como el caso del capitán en retiro Carlos Fanta, fallecido, quien intentó salvar infructuosamente la vida del sacerdote. Los informes de la época transmitidos entre los sobrevivientes señalan que mientras el sacerdote era torturado se informó a Fanta, quien se desempeñaba como comandante del crucero Latorre, sobre el precario estado de salud del prelado, tras lo cual éste ordenó que el médico Kenneth Gleisser Joo lo asistiera. Tras revisar al detenido el facultativo informó que se trataba de un cura del Cerro Alegre y que se encontraba en deplorable estado, tras lo cual le indicó que no sobreviviría, y que había sido enviado al hospital Naval. Lo cierto es que las gestiones no impidieron que el sacerdote falleciera en el traslado. El comandante Carlos Fanta Nuñez fue llamado a retiro el 29 de octubre de 1973, y de acuerdo a los antecedentes recogidos por agrupaciones de derechos humanos, su hogar fue vigilado y su correspondencia violada.

A la fecha los antecedentes recopilados por las agrupaciones de derechos humanos entregan una larga nómina de presuntos responsables de los crímenes acaecidos al interior del Buque Escuela. En la lista figuran el ex vicealmirante Adolfo Walbaum Wieber, Comandante de la Primera Zona Naval; ex vicealmirante Pablo Weber Munnich, Comandante en Jefe de la Escuadra; contra
-almirante (r) Hugo Cabezas Videla, Jefe Estado Mayor de la Armada; capitán de Navío (r) Sergio Huidobro Justinian; capitán de Navío (r) Guillermo Aldoney Hansen, Jefe Estado Mayor de la Primera Zona Naval; capitán de Navío (r) Carlos Borrowman Sanhueza y ex director de la Escuela Naval; capitán de Navío (r) Raúl López Silva y ex director de la Academia de Guerra Naval; capitán de Navío (r) Homero Salinas Núñez y ex director de la Escuela de Ingeniería Naval; capitán de Navío (r) Arnt Arentsen Pettersen y ex director de la Escuela Infantería de Marina; capitán de Navío (r) Jorge Sabugo Silva, ex Comandante del Buque Escuela Esmeralda; capitán de Navío (r) Hernán Sepúlveda Gore, ex Comandante de Infantería de la Marina; capitán de Fragata (r) Jorge Davanzo Cintolesi, ex director de la Escuela de Armamento; capitán de Fragata (r) Hernán Soto-Aguilar y ex subdirector de la Escuela de Infantería de la Marina; capitán de Fragata (r) Julio Vergara y ex jefe Servicio de Inteligencia Naval en la Primera Zona; teniente (r) Luis Rebolledo; teniente (r) Guillermo Morera de la Infantería Marina Motonave Lebu; y teniente (r) Rafael Yussef de la Motonave Lebu.

Sobre esta la ministra Corti intenta develar el funcionamiento del aparato represivo de la Armada e hilar datos que puedan servir para reparar las agresiones vividas por otros detenidos que pasaron por la Esmeralda.
 

Sangre sobre la Esmeralda. Edward Crouzet. Editorial Chile América - CESOC.


Notas anexas de páginas 189
, 190 y 191:


36
. Este y el siguiente testimonio es del Capitán Carlos Fanta. Un sacerdote de la diócesis de Valparaíso, que durante muchos años dirigía un grupo semanal dedicado a la oración y estudio de la Biblia, me puso en contacto con el Capitán de la Armada, jubilado, Carlos Fanta. Carlos Fanta era miembro del grupo. El testimonio que me dio y que más tarde dio a la Comisión de Justicia y Verdad (Comisión Rettig [Oficialmente, Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación]), instituida por el Presidente Aylwin en 1990, había sido facilitado a los miembros del grupo de oración y a otros amigos hace muchos años y nunca había sido tratado como secreto.

Carlos Fanta comandó la Esmeralda en su crucero mundial en 1968. Por este motivo muchos oficiales de rango medio habían servido bajo su mando. Algunos oficiales de alto rango, incluyendo los que organizaron el golpe, eran sus colegas. En el momento del golpe era capitán mayor en la Armada chilena, a punto de ser ascendido a Almirante. Apoyó los fines del golpe, pero con la condición de que habría elecciones dentro de 60 días. Su opinión era que los miembros de la Junta, a los que conocía personalmente, estaban disfrutando tanto de la experiencia de poder que decidieron no soltarlo.

En octubre de 1973, al Latorre, que comandaba Fanta, le tocaba ser reparado y Fanta fue destinado a Talcahuano, en el sur, como comandante temporal de una de las zonas militares en que había sido dividido el país durante el estado de sitio. Parte de su trabajo consistía en presidir los tribunales de todos aquellos activistas políticos de la
izquierda (incluyendo ministros del gobierno) que habían apoyado la transición al socialismo bajo Allende. Muchos de éstos fueron condenados a muerte. Fanta, sin embargo, discrepó de sus colegas, y se negó a dictar ninguna sentencia de muerte. Como resultado, alega, el 29 de octubre recibió orden de retirarse del servicio. No le molestaron más y consiguió un trabajo que durante los siguientes 15 años le llevó a pilotar embarcaciones mercantiles entre Buenos Aires y los puertos de Chile, vía el Estrecho de Magallanes. Aunque los hechos que me contó sobre su carrera le podían haber causado resentimiento en contra del régimen de Pinochet, me dio la impresión de ser un hombre íntegro con suficiente peso moral entre sus iguales como para expresar sus opiniones abiertamente.


38
. Fanta me contó su historia el 18 de agosto de 1990. El 11 de septiembre después de haber intentado que el Dr. Gleiser confirmara su relato, me informó que Gleiser, que entonces aún servía de oficial en la Armada, se negó a encontrarse con Fanta para conversar, y declaró que no se acordaba de nada de esto: "Había tantos casos de este tipo". Fanta, corrigiendo su propia historia, me dijo más tarde que al haber consultado a sus colegas, pensaba ahora que Miguel [Woodward] no había sido detenido en la Esmeralda, pero que le habían llevado allí, presumiblemente desde el Lebu, en estado crítico, sin poder caminar y que había sido atendido por el Dr. Gleiser o bien en el muelle o en la cubierta de la Esmeralda. Yo tiendo a dudar de esta corrección en vista de los fuertes sentimientos que Fanta y otros oficiales sienten por "La Dama Blanca" y también por los testimonios de Alicia Gil de Zamorano, Jorge Gabaude y Maximiliano Marholz, así como del inconsciente testimonio del vespertino de Valparaíso, La Estrella, del 22 de septiembre, un diario que tenía que pasar por la censura militar. El capitán de la Esmeralda en este momento era el Capitán (ahora Almirante) Jorge Sabugo Silva.


39
. En sus últimos años en la Armada, el Concejal Marholz había sido instructor de practicantes en la Escuela de Sanidad Naval en Playa Ancha. En una conversación conmigo en 1992 afirmó que un antiguo alumno, un practicante a quien había dado clases durante ese período y con quien se encontró un día por casualidad (pero cuyo nombre no recordaba), le contó que él - el antiguo alumno - había atendido al cura gringo en la ambulancia y que había muerto camino al hospital. En vista de la coincidencia, pero independientemente del testimonio de Carlos Fanta, es probable que fuese cierto.


 


 

Pagina puesta al dia / Updated 15 March 2006     -       Webmaster